Revivir Atrapada

Una oscuridad penetrante me acobijaba alrededor. No tenia salida de este lugar, ni siquiera sabía en donde me encontraba atrapada. Sentía mi mente encerrada, mi cuerpo sin vida y los sentidos apagados.
Desesperadamente trataba de que alguna extremidad de mi cuerpo se moviera pero era inútil. Yo continuaba apresada.
Quería distraerme en mi mente. Escaparme de esta agonía que sufría. Recordaba poco de lo que me había sucedido en la iglesia, lo único que se asomaba a mi mente era cuando sentía ese sabor extraño en mi boca y desde ahí todo se borro. “desperté” rodeada de la “nada” y he continuado así varias horas o quizá días… no sabía cuánto tiempo había transcurrido.
Los recuerdos eran escasos. Lo único que veía en mi mente con claridad era mi pesado. Cuando yo idealizaba una vida “perfecta” educándome para salir adelante planeando mis metas, soñando despierta, conviviendo con mis amistades y disfrutando de una buena lectura o película.
Todo estaba arruinado, yo estaba muerta. Ya no sentía esa sensibilidad de sentir el calor de mi cuerpo, el tacto de otro, los días nublados que tanto disfrutaba, la humedad de las gotas al caer a la tierra y percibir ese aroma que me atrapaba, los rayos de sol quemándome la piel y llenándola de energía. El placer de comer un rico chocolate y sentirlo derretirse en mi boca.
Todos esos privilegios tan simples, pero necesarios para la vida de un humano. No comprendía porque muchas personas no gozaban de esos pequeños momentos que les regalaba la vida. Con tan solo ver a alguien sonreír, caminar todos los días, agradecidos por seguir un día más con vida. Pocos comprenden ese tipo de cosas. Muchos basan su felicidad por cosas materiales y no por cosas tan sencillas como esas. De esos pocos puedo asegurar que muchos han pasado por pruebas muy duras para valorar lo que es realmente la vida. Vivir.
Lleve mucho tiempo encerrada y estando así comprendí lo que es realmente ese significado. Ojala todos comprendieran eso.
Ahora ando en la peor de las circunstancias. Del saber si estoy realmente viva o he muerto. O ni uno y ni otra. El temor se apodera de mí, pero no hay nada que pueda hacer. No tengo ninguna señal de que es lo que realmente me está pasando. Nadie me ha venido a ver, estoy sola.
Todos esos pensamientos me causaban un dolor de cabeza. Ya no lo aguantaba más. El dolor en mi me ahogaba.
¿Qué es el dolor? ¿Alguna vez dejaremos de sentirlo? Vivimos en el dolor, nos encadenamos al sufrimiento, sin embargo seguimos viviendo de esa manera. EL amor es momentáneo, esporádicamente se asoma a nosotros y luego se va. Y continuamos con la tristeza, el sufrimiento, con ese vacío en el pecho que nunca se llenara.
Las promesas se quebrantan u aquellas personas que decían quererte te abandonan. Falsedad, hipocresía ¿Cómo pueden abandonar a una persona? A ese ser que con su corazón y su mirada ciega quería y confiaba.
Este mundo tal vez nos ha fallado pero eso no nos da razones para herir a las personas que mas queremos. Debemos siempre amar, no importa si una persona cometió algún error. Tenemos que estar a su lado. Sobre todo si sabemos que no puede estar acompañada de la soledad eternamente.
¿Qué es el mundo sin dolor? ¿Qué es el mundo sin amor? Blanco y negro, dicen que si no hay bien y mal el mundo no estará equilibrado. ¿Qué tan correcta es esta hipótesis? ¿La gente tiene que seguir muriendo a causa de ese mal que supuestamente debe de seguir existiendo?
La puerta se abrió, bueno eso fue lo que alcanzaba a escuchar. Unos pasos ligeros se acercaban a mi cuerpo o lo que quedaba de él. Se detuvieron. Presentía que esa “persona” estaba a mi lado. No podía verla, pero ligeramente sentía su presencia. Una segunda persona entro también al lugar.
Se encontraron los dos y empezaron hablar de una manera extraña. No comprendía nada de lo que ellos pronunciaban. Eran como susurros con pequeños golpes en la lengua, ese idioma no lo comprendía. No lo había escuchado, sonaba entre Chino combinado con Ruso… extraño.
Estaba más nerviosa mientras transcurría el tiempo. Ellos seguían hablando y nada sucedía. Como si yo no existiera para ellos, como si no me encontrara en ese lugar. Me asustaba, ¿Ellos sabían que estaba allí? O ¿era otro sueño?
Le ordenaba a mi mente que despertara, que mis manos, mis piernas se movieran y que mis ojos pudieran abrirse para ver qué es lo que acontecía. Saber Quiénes eran y comprender cuál era su intención de estar ahí. Sacarme la duda de que no era una mala jugada de mi mente, ya que podría ser que estuviera delirando. Necesitaba saber que yo aun estaba viva.
- ¿Has leído la carta del señor? – escuche decir a alguien, finalmente hablaban en mi idioma.
- Si, se que pronto se acercara el momento.
- El trabajo que hemos hecho está resultando satisfactoriamente.
- Si.
- Te noto dudoso.
- A pesar de que seamos una especie muy poderosa no significa que no somos vulnerables.
- ¿a qué te refieres?
Silencio.
- Sabes muy bien de lo que te hablo.
- No vencerán. Nada saldrá mal, lo que necesitas es un poco de “Fe”
- Recuerdas la última batalla que tuvimos. No ganamos ni perdimos seguimos en las mismas circunstancias y me queda claro que no deberíamos de seguir con esto. Estamos mejor así, el poder ciega.
- No – dijo enfadado – Llevamos siglos planeando su regreso, no por una mala “corazonada” tuya (porque no tienes corazón) significa que no lo logremos.
- Te expreso mi opinión nada más. Nunca dije que no quisiera hacerlo.
Fue todo lo que dijeron, pero aun sentía que se encontraban allí.
Mi mente se quedo dormida durante un largo tiempo. “Desperté” y trate de percatarme si ellos seguían estando allí. No sentía nada, probablemente solo fueron ideas mías
La puerta se abría nuevamente.
Eran pasos diferentes. Una silla se arrastraba hasta posarse a mi lado. Alguien se sentaba. Sentía como su respiración salía entrecortada, se notaba que para él era difícil estar allí. Percibía el ligero aroma de su piel. No podía saber si se trataba de un hombre o una mujer, pero su olor era embriagador. Mis sentidos se despertaban con su presencia. No entendía por qué. La exasperación me invadió, quería salir de mi mente.
- Tú – le llamaban. – Ya va hacer hora. Esta nota es para ti.
Tomo la nota con cuidado.
- Lela muy bien.
- Entiendo – por fin oía esa voz.
Un recuerdo vago en mi mente me decía que esa voz la conocía. Su tono tan seco y frio pero ronco. La manera de decir las cosas directas. Con tan solo escuchar un “entiendo” podía describirla perfectamente.
El individuo se marcho.
Se desplomo en la silla soltando un ligero suspiro. el silencio se apodero de el por varios segundos y después escuche como una hoja se arrugaba y caía al suelo.
Inmediatamente se levanto del asiento y empezó a revolver cosas por todo el lugar.
¿Realmente era un sueño? Todo se percibía muy real, pero ¿porque yo no podía ver nada? ¿Qué me sucedía? Gritaba en mi interior con fuerza suplicando por ayuda.
Dos filosas agujas penetraron en mi piel. Sentía como el fluir del líquido corría por mis venas. Todo mi cuerpo ardía.
Mi cuerpo comenzaba a salir de esa presión en el que había vivido por mucho tiempo. El aire entraba a los pulmones, podría sentir el clima frio que inundaba el cuarto. Los ojos los sentía pesados. Mis pies y mis manos entumidas pero finalmente los movía. Mi pecho me ardía pero lo sentía vacio. La boca la sentía seca. Abrí los ojos lentamente hasta que mi vista ya no fuera borrosa. Vi una luz tuene que se asomaba por la ventana que tenia a mi lado. El ocaso había llegado.
























































































































1 Revelar Secretos:
hola que gusto tenerte de regreso, ay ay que cortito se me hizo este cap, me muero por saber de dante, saber para que kierena airam, uff que emocion, ya se mantendre la calma y me arme de paciencia hasta que puedas actualizar.
grax por dejarnos botados.
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